Psicología

La distancia con tu oshi: cómo elegir respuestas, tiempos de pantalla y planes

El día en que tu oshi (el artista, creador o figura a quien apoyas) responde a tu comentario durante una transmisión en vivo, dan ganas de volver a ver ese momento una y otra vez. Sin embargo, si en la siguiente transmisión no menciona tu nombre, es fácil quedarse con la inquietud. A medida que aumenta el tiempo en que sentimos cercano a nuestro oshi, a veces surgen dudas sobre hasta dónde es razonable esperar una respuesta o una atención especial.

Mujer disfrutando de sus actividades de apoyo a su oshi mientras cuida su propio tiempo

El sentido de la distancia con un oshi no se reduce únicamente a qué fila ocupamos en un recinto. También tiene que ver con cómo gestionamos el tiempo y el dinero que invertimos, y cómo nos relacionamos con el alcance de las actividades que la otra persona hace públicas. Antes de tomar una decisión extrema entre «acercarse todavía más» o «alejarse por completo», resulta útil separar cada situación para reflexionar con calma.

Separar el hecho de haber recibido una respuesta de la promesa de una próxima vez

Que lean tu comentario en directo o haber intercambiado unas palabras en un evento presencial son experiencias muy valiosas a nivel personal. No obstante, el hecho de que haya ocurrido una vez no significa necesariamente que «la próxima vez también vaya a responder sin falta». Tampoco es posible concluir que nos han rechazado de manera personal solo porque no hayamos recibido respuesta en otra ocasión.

Por ejemplo, en una transmisión en vivo por la que pasan numerosos comentarios al mismo tiempo, muchas veces no hay forma de comprobar por qué no se leyó nuestra publicación. Por eso, antes de aumentar la cantidad de mensajes o de pagos con la intención de conseguir una nueva reacción, conviene revisar qué está prometido realmente dentro de esa dinámica en particular. Lo que se puede esperar varía mucho según se trate de un servicio que ofrece respuestas individuales o de una transmisión dirigida a un público amplio.

En la revista Psychology World de la Asociación Japonesa de Psicología, la investigadora Eiko Koshiro analiza la relación entre los fans y las figuras a las que admiran, abarcando tanto los vínculos mediados por pantallas como las interacciones directas. Incluso tomando como referencia la explicación de Koshiro (en japonés), sentir cercanía y familiaridad a través de una pantalla es algo que conviene mantener separado de una relación privada acordada mutuamente por ambas partes.

DIAGRAMALa interacción dentro de una actividad pública es distinta del contacto en la vida privada

Dentro de las actividades públicas

  • Participar en transmisiones y eventos oficiales
  • Enviar tus impresiones por las vías indicadas oficialmente
  • Verificar el alcance de respuesta previsto en cada dinámica

Límites que no se deben cruzar

  • Investigar su domicilio o lugar de alojamiento para ir a esperar
  • Buscar sus datos de contacto privados
  • Exigir respuestas personales o una relación con la otra persona

Hacer esta distinción no significa que debamos sentir a la otra persona como alguien distante o indiferente. Aunque sintamos afecto y cercanía hacia nuestro oshi, siempre podemos elegir qué conductas no realizar fuera del marco de sus actividades oficiales.

Decidir tu propio «tiempo para ver contenido»

Si abrimos las aplicaciones cada vez que llega una notificación, acabamos dividiendo nuestro día en función de cada actualización en lugar de seguir las pausas naturales de nuestro trabajo o nuestros estudios. Vale la pena observar si ese ritmo se adapta realmente a nuestra vida actual.

Por ejemplo, puedes revisar la información sobre apariciones y anuncios durante el trayecto de regreso a casa, y elegir qué transmisión en particular quieres ver ese día. Si sueles quedarte leyendo comentarios e impresiones hasta el amanecer, una alternativa es dejar ese tiempo de lectura para el día siguiente. En vez de intentar aguantarlo o prohibírtelo todo de golpe, existe la opción de elegir un único punto concreto donde poner un límite. Eso sí, dado que la disponibilidad de archivos grabados y los plazos de visualización cambian según cada proyecto, conviene no dar por sentado que siempre se podrá ver más tarde y consultar antes los avisos oficiales.

No conocer el contenido de una transmisión que decidiste no ver no hace que desaparezca el cariño por las obras que ya te gustaban desde antes. No hace falta convertir el objetivo de «estar al tanto absolutamente de todo» en lo mismo que pasar un buen rato disfrutando de lo que te gusta.

Por el contrario, incluso en los días en que tienes muchas ganas de ver contenido durante largo rato, tus horas de sueño y tus compromisos de la mañana siguiente siguen estando ahí. En lugar de decidir el tiempo que dedicas únicamente por la intensidad de tus ganas del momento, puedes asegurar primero el tiempo necesario para tu vida diaria y, a partir de ahí, pensar hasta dónde puedes participar.

Decidir los planes para ir a ver a tu oshi mirando más allá del precio de la entrada

Al inscribirse o solicitar entradas para un evento, a veces pensamos que «podemos ir» fijándonos únicamente en el costo del boleto. Sin embargo, si el lugar queda lejos, el plan real incluye también el transporte, el alojamiento, las comidas, las comisiones de gestión y la manera de pedir días libres.

Por ejemplo, aunque puedas reunir el dinero de la entrada, si el regreso a casa se alarga hasta la madrugada y eso afecta tu trabajo a la mañana siguiente, una opción es averiguar si existen otras fechas disponibles o si habrá transmisión en línea. Asimismo, cuando vas con acompañantes, no siempre todas las personas pueden asumir el mismo presupuesto o el mismo horario. Antes de enviar la solicitud, es recomendable conversar sobre el límite de gasto y la hora de regreso que necesita cada quien.

Lo que se decide en este punto no es quién tiene más entusiasmo como fan, sino qué es viable hacer en esta ocasión concreta. Incluso en las etapas en que no es posible aumentar la cantidad de encuentros presenciales, siguen existiendo formas de disfrutar de su música y de sus obras. En nuestra guía sobre el presupuesto para el oshikatsu también presentamos métodos concretos para organizar las finanzas personales.

Cuando ves a la persona por casualidad en la calle

A diferencia de lo que ocurre en un evento oficial, si te cruzas con tu oshi en la calle o en el transporte público, es posible que se encuentre en su tiempo privado o en pleno traslado. Por mucho que hayas tenido la experiencia de conversar con cercanía en un recinto oficial, eso no significa que exista un compromiso de interactuar también en ese lugar.

Es fundamental evitar seguir a la persona, esperarla en el camino o publicar fotografías y datos que revelen dónde se encuentra. Más que poner a prueba si es posible acercarse o no, es un momento para respetar que esa persona está viviendo su tiempo fuera de sus actividades públicas. Incluso si las personas que te acompañan se emocionan en el momento, procura hacer una pausa antes de que alguien difunda la ubicación en redes.

Si deseas hacerle llegar tus impresiones sobre su trabajo, elige siempre los canales oficiales indicados, como las cartas de fans o las publicaciones abiertas al público. Hazlo sin poner como condición el recibir una respuesta a cambio, y verifica siempre las pautas más recientes de cada artista o agencia sobre qué contenidos se pueden enviar y a qué dirección.

Entre fans también se puede elegir de qué temas hablar

Cuando quieres modificar la distancia que mantienes con tu oshi, no hace falta cambiar de golpe toda la relación con tus amistades del fandom. Es posible separar tus planes de asistencia de los temas de conversación y expresarlo con claridad, por ejemplo diciendo: «Este mes voy a descansar de asistir en persona, pero sí quiero que hablemos de la obra» o «Prefiero pasar el rato sin escuchar temas relacionados con su vida amorosa o privada».

Que otra persona asista a muchísimos eventos no significa que hayas hecho la promesa de seguir exactamente su mismo ritmo. A la inversa, cuando una amistad comenta que quiere tomar cierta distancia, también es importante no seguir enviándole información nueva constantemente ni exigirle que dé explicaciones detalladas sobre los motivos de su descanso.

Más allá de elegir entre relacionarse o aislarse por completo, existen formas de elegir de qué temas conversar y qué planes compartir con cada persona. En nuestro artículo sobre la psicología del rechazo a compartir el mismo oshi (doutan kyohi) también abordamos cómo comunicar tus límites en situaciones donde las comparaciones resultan dolorosas.

DIAGRAMAAl cambiar la distancia, no hace falta cambiarlo todo a la vez
  1. Identificar la situación que te incomodaObservar si la carga está en las notificaciones, los planes de asistencia, el gasto o la interacción social
  2. Ajustar un solo aspectoCambiar una acción concreta, como el horario para ver contenido o la próxima solicitud de entradas
  3. Comunicarlo a quien sea necesarioSi tenías promesas de ir con alguien o de mantener el contacto, conversar sobre lo que deseas modificar
  4. Comprobar si se adapta a tu vida actualDejar margen para mantener el cambio, reducir aún más el ritmo o elegir otra alternativa

El papel de las empresas organizadoras es informar qué opciones se pueden elegir

Lo que la parte organizadora o la agencia puede ofrecer, más que emitir juicios sobre cuál es la «mentalidad de fan adecuada», es hacer que las condiciones de uso sean claras y fáciles de entender. Esto implica permitir que el usuario compruebe desde el momento de la inscripción dónde cambiar los ajustes de notificaciones, durante cuánto tiempo estarán disponibles los archivos grabados, cuál es la fecha de renovación de las membresías y cuáles son los procedimientos para pausar o dar de baja la suscripción.

Según el servicio de membresía o club de fans, hay casos en los que no existe una modalidad de pausa temporal. Dado que no todos los servicios ofrecen las mismas opciones, resulta útil comunicar de manera concreta qué se puede hacer y qué no. Asimismo, se pueden diseñar avisos e instrucciones que no aumenten la carga de tener que dar explicaciones para quienes no pueden acudir a los recintos o deciden no participar durante un tiempo.

Si a pesar de intentar hacer ajustes por tu cuenta continúas sin poder dormir, tienes dificultades para alimentarte o no logras sostener tus tareas cotidianas, intenta hablar sobre cómo está siendo tu día a día con alguien cercano o con un servicio de orientación profesional. En la guía de orientación del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón (en japonés) se presentan centros escolares, ventanillas públicas de atención e instituciones médicas en Japón. Aunque todavía no tengas una conclusión definitiva sobre qué distancia mantener con tu oshi, siempre puedes consultar aquello que te está causando malestar.

Artículos relacionados: Psicología del enamoramiento real hacia tu oshi (gachikoi / riako) / El agotamiento en el oshikatsu / Cuando quieres dejar el oshikatsu

Preguntas frecuentes

¿Existe una única respuesta correcta sobre cuál debe ser la distancia con tu oshi?

No es algo que se decida únicamente por la cantidad de veces que participas en actividades. Se trata de respetar las condiciones de uso oficiales y la vida privada de la otra persona, pensando de forma concreta qué aspectos de tu propio sueño, agenda, pagos o interacciones sociales quieres ajustar.

¿Si no me responde en una transmisión en vivo significa que le caigo mal?

No es posible determinar el motivo por el cual no hubo respuesta basándose únicamente en esa ocasión puntual. Aunque haya habido una reacción en el pasado, eso no garantiza que exista una promesa para la próxima vez; por ello conviene verificar qué alcance de respuesta contempla cada actividad o proyecto.

¿Cuando decido no asistir a un evento también debo cambiar la relación con mis amistades?

Los planes de asistencia y los temas de conversación de los que quieres hablar se pueden separar. Si tenías el compromiso de ir con alguien, puedes conversarlo y expresar tus deseos, por ejemplo diciendo que por ahora no vas a asistir al evento pero que sí te gustaría seguir hablando sobre su obra.

¿Cómo debería actuar si me encuentro a mi oshi por casualidad en la calle?

El intercambio que ocurre dentro de un evento oficial no promete ni autoriza el contacto en la vida privada. Es importante no seguir a la persona, no esperarla a escondidas ni difundir dónde se encuentra, respetando siempre su tiempo fuera de las actividades públicas.