Aunque haya aficionados, aún hay personas a las que no se llega
La J.League (liga profesional de fútbol de Japón) publica cifras de asistencia y otros datos en su sitio oficial de estadísticas. Si observamos no solo el total, sino también las variaciones por club y por partido, se hace evidente la necesidad de ampliar las puertas de entrada para los sectores del público que aún no dan el paso de asistir al estadio.
Para sumar nuevos aficionados, resulta más eficaz ofrecer una puerta de entrada que permita saber «a quién quiero apoyar» antes que explicar las reglas en detalle desde el principio. Al mostrar los gestos de los jugadores, sus jugadas, su personalidad y su vínculo con la comunidad local, la figura de una sola persona sirve de puente para acercarse a todo el equipo.
Si analizamos no solo el volumen total de aficionados, sino también qué motivó su primera visita o qué dudas tuvieron antes de asistir a un partido, podremos identificar a quiénes no les está llegando la información. Los datos no deben usarse para presumir de popularidad, sino para transformarlos en preguntas que mejoren el siguiente punto de acceso, como saber si resulta difícil elegir asiento o si preocupa cómo regresar a casa después del encuentro.
Quien asiste por primera vez no necesita comprender la tabla de posiciones antes de poder animar. Basta con tener un solo elemento que despierte ganas de volver a mirar: un jugador que llame la atención, el color del uniforme, la ciudad sede o el ambiente del estadio. El club puede dar la bienvenida a ese interés inicial ligero y preparar guías que permitan elegir información más detallada paso a paso.
El jugador como puerta de entrada
Las publicaciones de los propios jugadores con su día a día y videos cortos funcionan como una puerta de entrada que transmite su personalidad incluso a quienes no suelen seguir los resultados de los partidos. Es importante no evaluarlos únicamente por el número de seguidores, sino observar si esas publicaciones conectan con el calendario oficial y la información del club.
Si desde el video de un jugador se puede guiar al público hacia el calendario de partidos, el estadio y los comercios locales, el deseo de «quiero ver a esta persona» se transforma en «quiero conocer este club y esta ciudad». Es fundamental crear un recorrido donde la popularidad individual y el valor del club en su conjunto no compitan entre sí.
Para el aficionado, un criterio útil es distinguir entre la cercanía que transmite un video corto y el rol que el jugador desempeña en los partidos oficiales. Cuando nace el interés a partir de sus gestos cotidianos, el siguiente paso es consultar la presentación oficial del jugador en el club, sus próximas apariciones previstas y los puntos clave de su juego. Al no detener la puerta de entrada únicamente en la personalidad, se puede comprender al futbolista tanto en los días de buenos resultados como en las jornadas difíciles.
La organización no debe dejar toda la comunicación en manos del jugador individual, sino brindarle apoyo frente a la carga de grabación, la gestión de derechos y la respuesta ante posibles difamaciones o acoso en redes. En lugar de vincular cada publicación directamente con la venta de entradas, mostrar múltiples pasos siguientes —como conocer más, ver un partido o ir al estadio— permite que quienes aún no han decidido asistir se acerquen a su propio ritmo.
Hacia dónde conectar la atención individual
Se transmite la personalidad, pero al no saber a qué club pertenece, cuándo es el próximo partido ni qué mirar en el estadio, el interés se corta en el acto. Aunque aumenten las reproducciones, persiste la indecisión ante la primera visita.
Presenta de forma gradual el perfil del jugador, el calendario, los atractivos de su juego, los asientos y la información de la ciudad, ampliando el interés por el individuo hacia una experiencia de día completo antes y después del partido.
- 01Tiene interés en el deporteLo ve por televisión
- 02Hay un club cercaConoce su existencia
- 03Sabe cómo asistirEntradas, transporte y asientos
- 04Puede elegir qué día irEl calendario coincide con sus planes
- 05Acude personalmente al estadioPrimera asistencia
Elaborado por The Oshi Lab. Los obstáculos prácticos también pueden impedir la asistencia, incluso cuando existe interés.
Si clasificamos a quienes no asisten como «personas sin interés», la única medida posible se reduce a hacer publicidad. También puede haber personas que no sepan cómo ir.
Esta diferencia es enorme, porque las medidas para despertar interés y las medidas para eliminar obstáculos requieren costos completamente distintos.
Conectar las franquicias de propiedad intelectual con el estadio
En 2023, con motivo del 30.º aniversario del inicio de la J.League, se llevó a cabo una colaboración entre la franquicia Love Live! y los 18 clubes de la categoría J1. Se trata de una iniciativa que no impone el deporte a los fans del anime, sino que crea un motivo para visitar el estadio a partir de las ilustraciones y las voces de su oshi (personaje favorito).
Proyectos como las sesiones fotográficas especiales de jugadores o las tarjetas coleccionables estilo Cheki (fotos instantáneas) también sirven como punto de partida para entrar al deporte a través del carisma personal. Sin embargo, en lugar de ocultar el nivel competitivo o la historia del equipo, es necesario ofrecer múltiples formas de disfrute en una misma puerta de entrada.
No hace falta exigir desde el primer momento conocimientos sobre cánticos o táctica a quienes acuden atraídos por una colaboración. Lo importante es reunir en una sola guía los puntos de recogida de productos, las zonas habilitadas para tomar fotografías y las normas de convivencia durante el partido, creando así el momento en que la mirada pase del evento especial al césped. Si el aficionado tampoco se limita a recoger el artículo de edición limitada y marcharse, sino que se lleva en la memoria al menos a un jugador o una jugada que le haya impresionado, se abrirá una nueva puerta para la próxima visita.
Convertir al club en el favorito de la ciudad
El estadio se está expandiendo más allá de ser un lugar para ver partidos: hoy es un espacio para tomar fotos, elegir artículos exclusivos y pasar tiempo con amigos. Una señalización clara para que el visitante primerizo no se pierda, opciones variadas de asientos y la experiencia antes y después del encuentro determinan si volverá.
Cuando el club colabora con las galerías comerciales, las escuelas, el gobierno local y el transporte público, el equipo se convierte en el oshi de la ciudad (un favorito de la comunidad). El acto de animar se extiende a las compras y al trato vecinal en la zona, generando motivos para volver al club más allá de la victoria o la derrota.
Lo que necesita saber quien asiste por primera vez no es únicamente información pensada para los hinchas más fervientes. Si conoce qué asientos permiten ver el partido con tranquilidad, qué espacios son cómodos para ir con niños, qué llevar en un día de lluvia y qué locales visitar antes o después del encuentro, podrá imaginarse cómo será su jornada. Cuando la comunidad local también comparte cómo dar la bienvenida a los recién llegados, más allá de ofrecer o no descuentos, la experiencia se vuelve continua incluso fuera del estadio.
Del apoyo individual al apoyo a todo el club (hako-oshi)
Los traspasos y retiros de los jugadores son inevitables. Precisamente por eso, es fundamental tomar al individuo como puerta de entrada pero guiar de forma natural hacia el club, los compañeros de grada, la ciudad y su historia, dejando un lugar de pertenencia al que se pueda regresar aunque el jugador favorito cambie de equipo.
Una colaboración no debe terminar solo con el anuncio y los artículos de edición limitada; apenas se convierte en un flujo mutuo de público cuando conecta la entrada, la experiencia en el recinto, la comunicación posterior al encuentro y el camino hacia el próximo partido. Hace falta un diseño que transforme una visita puntual en un hábito.
La clave para expandir la J.League como oshikatsu (actividad de apoyo a tus favoritos) radica en poder superponer relaciones con los jugadores, los compañeros de afición y la ciudad, sin depender únicamente de ganar o perder. Al ofrecer información continua sobre la siguiente jornada y habilitar espacios donde conectar con transmisiones oficiales o temas locales durante las semanas en que no se puede ir al estadio, se evita equiparar la intensidad del apoyo con el número de veces que se asiste en persona.
Lo que el club debe preservar no es un mecanismo para hacer olvidar al jugador transferido, sino el recuerdo de los partidos, los amigos y la ciudad que el aficionado conoció gracias a ese futbolista. Si se facilita seguir apoyando al jugador en su nuevo destino mientras se mantiene el vínculo con el club original, no se obliga a los sentimientos del fan a elegir entre uno u otro. También para la organización, comprender quién fue la puerta de entrada ayuda a diseñar las siguientes comunicaciones.
Resumen: convertir la asistencia al estadio en un hábito de apoyo
- 01ConocerDescubrir al jugador mediante videos o colaboraciones
- 02Convertirlo en un planElegir la fecha del partido y el asiento
- 03Disfrutar en el lugarDisfrutar de los artículos oficiales y de la ciudad
- 04Hacerse parte del grupoCompartir recuerdos con otros aficionados
- 05Volver en la próxima jornadaAgendar una nueva visita a partir de las publicaciones
Conecta de forma gradual al individuo, al club y a la comunidad local. Sin importar por dónde haya entrado cada persona, se necesita una guía que le permita elegir un solo paso siguiente a la vez.
En la etapa de conocer, los videos cortos y las colaboraciones acercan los gestos y la personalidad de los jugadores sin importar si se tienen conocimientos previos del deporte. Aquí la puerta de entrada no consiste en presionar para una compra inmediata, sino en permitir descubrir a qué club pertenecen y cuál será su próxima actividad.
En la etapa de convertirlo en un plan, el aficionado integra en su propia jornada no solo la fecha del partido, sino también el asiento, el clima y el transporte. Se requiere información práctica que permita a un principiante pensar de forma concreta: «tal vez pueda ir».
En la etapa de disfrutar en el lugar, las jugadas frente a los ojos se funden en un mismo recuerdo con los comercios de la ciudad, los productos oficiales y la afición. Incluso para quien acudió atraído por una colaboración, es posible preparar el momento en que su atención se dirija hacia el deporte.
Al existir un camino para volver en la próxima jornada, el interés que comenzó por un solo jugador permanece en el club y en la región. Una relación que permite apoyar a ambos incluso después de un traspaso amplía el apoyo individual hacia el hako-oshi (apoyo a todo el club) sin imponerlo.
Durante el partido también es importante no imponer una única manera de animar. Si quienes quieren alentar a viva voz, quienes prefieren concentrarse en el juego y quienes acuden en familia con niños pueden elegir el espacio que mejor se adapte a cada uno, la diferencia de intensidad no se convierte en exclusión, sino en riqueza y amplitud para el estadio.
Después del encuentro, conviene recoger no solo si el público «lo pasó bien», sino también en qué lugares se orientó con dificultad, qué le gustaría saber a continuación y qué motivos le hacen dudar a la hora de volver. El ciclo de devolver esas opiniones a la señalización, los asientos, el transporte y la comunicación transforma una campaña puntual de asistencia en una mejora continua del club. Asimismo, hacer llegar los resultados y las noticias de la ciudad a quienes no pueden asistir a la siguiente jornada permite mantener una relación que no se mide únicamente por la frecuencia de visitas al estadio.
El resultado de una iniciativa para nuevos visitantes no puede juzgarse solo por la cifra de asistencia de ese día. Al observar también si la gente pudo orientarse sin dudas gracias a las guías, si el interés pasó de la colaboración al partido y si luego volvieron a consultar la información de la siguiente jornada o de la localidad, es posible comprobar si esa puerta de entrada se conectó con un hábito de apoyo. Es fundamental no tratar la popularidad de los jugadores, la gestión del club y la acogida de la ciudad como logros separados, sino mejorarlos como la experiencia integrada de cada espectador.
- La personalidad del jugador como impulso para ir al estadioA partir de los videos cortos y el carisma individual, se crearon puntos de contacto para avanzar al propio ritmo hacia el calendario oficial, los atractivos del juego y el plan de asistir al primer partido.
- Disfrutar en la comunidad local más allá del partidoSe combinaron en una sola experiencia de día completo —antes y después del partido— las franquicias invitadas, el encuentro en sí, los productos oficiales y las compras o el trato social en la comunidad local.
- Del interés por el jugador al apoyo al clubEl club y la ciudad se convierten en un lugar de pertenencia al que regresar con tranquilidad y a la manera de cada cual, incluso cuando un jugador es transferido o en las semanas en que no se puede asistir en persona.

